Los incas concebían el mundo físico en dos niveles: uno horizontal, dividido en Hanan y Hurin (arriba y abajo), y otro vertical, divido en tres “pachas“. El Hanan Pacha, el mundo celestial, habitado por las principales deidades, los planetas y constelaciones; el Kay Pacha, el mundo terrenal, donde vivían los seres humanos junto a dioses como Pachamama; y el Uku Pacha era el mundo subterráneo o de los muertos, gobernado por Supay, Mama Cocha y Pachacámac.
Los incas permitieron que los pueblos conquistados al Tawantinsuyu mantuvieran sus propias religiones y divinidades locales, siempre que se reconociera la superioridad del culto imperial.
- 1 Principales Dioses Incas
- 1.1 Wiracocha: el Dios Creador
- 1.2 Inti: el Dios Sol
- 1.3 Mama Quilla: la Diosa Luna
- 1.4 Illapa: Dios del Rayo, el Trueno y la Lluvia
- 1.5 Pachamama: la Madre Tierra
- 1.6 Pachacámac: Dios de los Temblores
- 1.7 Mama Cocha: Diosa del Mar
- 1.8 Supay: el Señor del Inframundo
- 2 Otros Dioses Incas
- 2.1 Mama Sara: Diosa del Maíz
- 2.2 Chasca Coyllur: Diosa de Venus
- 2.3 Los Apus: Espíritus de las Montañas
- 2.4 Pariacaca y Catequil: Dioses regionales del rayo
- 3 El Culto a los Dioses Incas
- 3.1 El templo del Coricancha
- 3.2 Las Ofrendas y Sacrificios
- 3.3 El Papel de los Sacerdotes
- 4 Vigencia de la Mitología Inca
- 4.1 Función Política de los Mitos
- 4.2 Pervivencia en la Actualidad
Principales Dioses Incas
Wiracocha: el Dios Creador
Wiracocha o Huiracocha era considerado como el dios creador, era el padre de todos los demás dioses incas y quien formó la tierra, los cielos, el sol, la luna y todos los seres vivos. El dios primigenio del mundo andino. Los mitos señalan que surgió de las aguas del lago Titicaca. Wiracocha esculpió a los primeros hombres a partir de la piedra; también recorrió los Andes instruyendo a los hombres las técnicas y oficios, para luego desaparecer caminando sobre el mar.
Su culto era de carácter intelectual y estaba reservado principalmente a la nobleza; se le representa a menudo como un hombre viejo barbado con una túnica larga y sostenido por un báculo.

Inti: el Dios Sol
El dios Inti (Sol en quechua) es la deidad más venerada después de Wiracocha. Es el patrón del imperio y de las conquistas militares, también es un dios benevolente y capaz de gran generosidad. El Coricancha alberga el templo del Sol, que fue el recinto de culto al dios Inti mas importante del Cusco.
Se le representaba como un rostro humano sobre un disco dorado. El dios Inti tenía el poder de hacer madurar las cosechas, dar seguridad a los hombres y curar las enfermedades. El culto al dios Sol cobra mayor importancia luego de la victoria de los incas sobre la civilización chanca durante el reinado de Pachacútec.

Al gobernante inca, el Sapa Inca, se le atribuía ser descendiente directo de Inti.
Mama Quilla: la Diosa Luna
Mama Quilla o Mama Killa significa “Madre Luna”, era hermana y esposa del dios Inti y compartía su mismo rango. En la cosmología inca, Mama Quilla simbolizaba la contraparte femenina y plateada del sol. Su culto estaba vinculado al calendario lunar y a la fertilidad femenina.

Las acllas o “vírgenes del sol”, eran quienes realizaban su culto. Los eclipses lunares se interpretaban como presagios negativos que requerían rituales especiales.
Illapa: Dios del Rayo, el Trueno y la Lluvia
El dios Illapa se asociaba al rayo, el trueno, el relámpago y la lluvia. Illapa traía la lluvia y las tormentas ya que el trueno se producía al agitar su honda, mientras que los relámpagos provenían del destello de sus ropas de plata.
Se le representaba como un guerrero dorado, armado con una honda y una maza, tenía el poder de producir tormentas o conceder lluvias beneficiosas según su voluntad. Cuenta con un templo en el Qorikancha, y su culto ocupaba el tercer lugar en importancia, solo detrás de Wiracocha e Inti.

Pachamama: la Madre Tierra
Pachamama era la diosa de la tierra y la fertilidad agrícola, se encargaba de presidir la siembra y la cosecha. Era común realizar ofrendas conocidas como “pagos a la tierra” antes de la siembra, y su culto aún continúa vigente en la actualidad entre las comunidades andinas.
Se le representaba como una mujer que cargaba papas y hojas de coca, aunque también como una imagen similar a un dragón.

Pachacámac: Dios de los Temblores
Pachacámac (“Creador de la Tierra”) era una divinidad costera asociada al fuego, el cielo, la noche, la tierra y los movimientos telúricos.
Se le consideraba una variante de Wiracocha para los pueblos de la costa, y contaba con un santuario oracular de gran prestigio: Pachacámac. Este dios era tan respetado que nadie se atrevía a pronunciar su nombre en voz alta. Donde había un gran ídolo de madera de este dios, al cual los peregrinos visitaban para oír su consejo. Esta imponente ciudadela abarca 500 hectáreas en el valle de Lurín, al sur de Lima.

Mama Cocha: Diosa del Mar
Mama Cocha era la diosa de los mares, lagos y ríos, vinculada a la buena pesca y a la protección frente a maremotos. Particularmente venerada por las comunidades pesqueras de la costa peruana.
Era considerada una de las cuatro madres elementales del panteón andino, junto a Pachamama, Mama Wayra (viento) y Mama Nina (fuego).

Supay: el Señor del Inframundo
Supay era quien gobernaba el Uku Pacha (mundo subterráneo) y era percibido como una figura ambivalente, no completamente maligna, una de sus atribuciones era mantener el equilibrio entre el bien y el mal.
El Supay, que rige Uku Pacha, tiene en la mano derecha un bastón de “mando chueco” en oposición a la autoridad fuera del mundo subterráneo donde el bastón es “siempre recto”. El Uku pacha, también es el mundo interno, dentro del vientre de la pachamama; en donde se gesta la vida y se transita durante la muerte.

Estaba asociado a la muerte, aunque también al origen de las semillas y al ciclo de renovación de la vida. Luego de la conquista española, los evangelizadores lo asimilaron con la figura del diablo cristiano.
Otros Dioses Incas
Mama Sara: Diosa del Maíz
Era la diosa del maíz, el alimento considerado más importante dentro de la dieta de los incas.
Según el mito, Mama Sara era una hermosa doncella que el dios Inti (el Sol) transformó en una planta de maíz para salvarla del malvado hechicero Kuru, lo que la convirtió en el símbolo de la fertilidad y la renovación de la vida.

Chasca Coyllur: Diosa de Venus
La diosa de belleza, protectora de las doncellas y responsable de las flores, además de estar vinculada a ciertos fenómenos atmosféricos. Esta deidad personificaba al planeta Venus y se le rendía culto ofreciéndole perfumes, flores y productos agrícolas para pedir por la fertilidad y el amor.

Los Apus: Espíritus de las Montañas
Los Apus (del quechua “señor” o “autoridad”), son los poderosos espíritus de las montañas que protegen a los pueblos andinos. Los incas creían que mientras más alta fuera una montaña, mayor era su importancia espiritual.
Los apus recibían sacrificios y eran especialmente venerados en montañas de gran altura, como el Salkantay y el Ausangate.
Pariacaca y Catequil: Dioses regionales del rayo
Pariacaca era el dios del agua y las tormentas para el pueblo de Yauyos, mientras que Catequil, era el dios del rayo y del día, era venerado desde Quito hasta el Cusco.
Ambas divinidades eran variantes regionales del dios Illapa, eran veneradas en zonas específicas antes de integrarse al panteón oficial Inca.
El Culto a los Dioses Incas
El templo del Coricancha
El complejo religioso de Coricancha (Qorikancha) albergaba al Templo del Sol. No solamente era el sitio más sagrado o huaca en la religión inca, sino que también se le consideraba el centro mismo del mundo inca.
El Coricancha (“Casa del Sol“) estaba dedicado a los dioses más elevados en el panteón inca, como el dios creador Wiracocha, la diosa de la luna Quilla y especialmente al dios Inti.

Este complejo y el recinto sagrado de Sacsayhuaman estaban dedicadas al dios Inti y probablemente construidas en el reino de Pachacútec.
Las Ofrendas y Sacrificios
En lo rituales religiosos se incluían ofrendas de chicha, hojas de coca, textiles y animales, especialmente llamas y cuyes, considerados alimentos preferidos de los dioses.
En circunstancias extraordinarias se hacían también sacrificios humanos, generalmente de niños, como parte de ceremonias destinadas a complacer a las divinidades más importantes.

El Papel de los Sacerdotes
Eran intermediarios entre el mundo humano y lo divino, responsables de organizar cultos, interpretar presagios y aconsejar al Inca.
El sumo sacerdote, el Willaq Umu, era el encargado del culto solar y quien asesoraba directamente al emperador, era a menudo también miembro de la familia real.
Además de otros sacerdotes encargados de atender a las distintas divinidades y de interpretar los oráculos, como el del santuario de Pachacámac.
Vigencia de la Mitología Inca
Función Política de los Mitos
Los mitos y leyendas incas servían para justificar el origen divino de los gobernantes, fortalecer la cohesión del imperio y asimilar pacíficamente a los pueblos conquistados.
Esto permitió justificar tanto la expansión territorial como los privilegios de la nobleza inca sobre los pueblos conquistados.
Pervivencia en la Actualidad
Numerosas prácticas religiosas de origen incaico aún continúan vigentes en las comunidades andinas contemporáneas, como los pagos a la Pachamama, el respeto hacia los apus y la celebración del Inti Raymi.
Estas tradiciones dan muestra que la mitología inca sigue siendo una fuerza cultural viva en el mundo andino actual.