Diciembre cambia a la Ciudad Imperial. La Navidad en el Cusco no es solo una celebración, es una experiencia cultural, espiritual y sensacional, es un viaje por el mundo de cómo se vive la Navidad en la sierra del Perú. Las calles se decoran con luces, olores y movimiento; las plazas principales se preparan con ferias, belenes y árboles monumentales que iluminan muros incaicos y arquitectura colonial. En estos días, Cusco entra en un verdadero clima de fiesta de Navidad en el que se entrelazan tradición, fe y comunidad.
- 1. Navidad en Cusco: Cómo se Celebra la Navidad en la Sierra
- 2. Santurantikuy: El Corazón de la Fiesta de Navidad en Cusco
- 3. Árboles de Navidad que Recomendamos Visitar en Cusco
- 4. Nacimientos en Cusco: La Ciudad Convertida en Pesebre
- 5. Cenas Navideñas en Cusco: Tradición Familiar y Fiesta Gastronómica
- 6. Chocolatadas Solidarias: El Espíritu Comunitario de la Navidad en Cusco
- 7. ¿Puedo Visitar Machu Picchu Durante la Navidad?
Navidad en Cusco: Cómo se Celebra la Navidad en la Sierra
La Navidad en la ciudad de Cusco refleja plenamente el sincretismo cultural de la sierra peruana; la fe cristiana no se opone a las raíces andinas, sino que conviven, se complementan y se enriquecen una a la otra en cada forma de expresión de la festividad.
Esta festividad adquiere un sentido propio, original en Cusco, antigua capital del Tahuantinsuyo y uno de los espacios culturales más importantes del país. La celebración del nacimiento de Jesús se realiza desde una visión con fuerte huella andina, donde la devoción religiosa se mezcla con las formas de las representaciones ancestrales, la música andina, la práctica de las ceremonias de esfera familiar y el arte popular.
La Navidad en Cusco se convierte más formalmente en una fecha del calendario, pues representa continuidad, memoria, esperanza; es la expresión de una sociedad que cumple con su historia mientras celebra lo que constituye el sentido de los valores universales como la unión, la paz, la renovación.
Santurantikuy: El Corazón de la Fiesta de Navidad en Cusco
El Santurantikuy es el evento más representativo de la Navidad cusqueña y uno de los mercados artesanales más importantes del Perú. Durante estos días, la ciudad concentra su identidad cultural y espiritual en un solo espacio.
El Santurantikuy, una Feria con Más de Cuatro Siglos de Historia
Cada 22, 23 y especialmente el 24 de diciembre, la Plaza de Armas del Cusco el espacio es ocupado por decenas de puestos de madera que dan vida al Santurantikuy, una feria vigente desde el siglo XVI y declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2009.
El nombre Santurantikuy proviene del quechua y significa “venta de santos”. Durante estas jornadas, la plaza se impregna del aroma del musgo fresco, la paja traída de los cerros y el constante ir y venir de compradores. Es el epicentro de la fiesta de Navidad en Cusco, donde fe, arte y tradición se viven intensamente.
La Búsqueda del Niño Manuelito
La figura más apreciada del Santurantikuy es el Niño Manuelito, la representación andina del niño Jesús. Las familias recorren la feria buscando una nueva imagen o vestimenta para renovar sus nacimientos, en un gesto que simboliza renovación espiritual y continuidad cultural.

Artesanos y Símbolos que Definen la Navidad en la Sierra
La Navidad en Cusco también se expresa a través de sus artesanos y las piezas simbólicas que acompañan los nacimientos y hogares durante estas fechas.
Manuelitos, Toritos e Ilusiones: Figuras con Significado
Además del Niño Manuelito, los toritos de Pucará forman parte del imaginario navideño como símbolos de protección, prosperidad y abundancia. A ellos se suman las llamadas ilusiones, pequeños amuletos elaborados en lana, madera o yeso que representan deseos y aspiraciones personales.
Estas piezas no son simples decoraciones: reflejan la cosmovisión andina y mantienen viva una tradición artística transmitida de generación en generación, reforzando el sentido espiritual de la Navidad en la sierra.
Árboles de Navidad que Recomendamos Visitar en Cusco
Cada mes de diciembre, la ciudad del Cusco instala grandes árboles de Navidad en espacios públicos estratégicos, transformando plazas y zonas históricas en puntos de encuentro iluminados para residentes y visitantes. Estos árboles forman parte del programa oficial de decoración navideña de la ciudad y reflejan la participación activa del gobierno local y de los barrios en la celebración.
Más que simples adornos, los árboles de Navidad en Cusco funcionan como referentes urbanos temporales durante la temporada. Señalan lugares de reunión, invitan a paseos nocturnos y enmarcan la arquitectura histórica con iluminación festiva. Ubicados frente a muros incas, edificios coloniales y plazas barriales, los árboles muestran cómo la Navidad se vive en el espacio público cusqueño, donde la ciudad misma se convierte en escenario de celebración.
Árbol de Navidad del Qoricancha
El árbol de Navidad que se encuentra en el frente del Qoricancha es uno de los árboles más impresionantes de la ciudad; su gran tamaño y su ideal iluminación hacen que exista un fuerte contraste visual con los muros incaicos del antiguo Templo del Sol, tomando forma una escena donde la época prehispánica y las celebraciones contemporáneas se encuentran en la más plena armonía.
Toda la noche, este escenario se convierte en un bullicio de familias, parejas, visitantes, que se detienen a fotografiar al árbol iluminado con la piedra inca como telón de fondo; el Qoricancha es uno de los puntos más recomendados para visitar después de las 7:00 p.m. cuando las luces se inician más y sirve el lugar para el ideal del ambiente tranquilo y contemplativo.

Árbol de Navidad de la Plazoleta de las Nazarenas
El árbol ubicado en la Plazoleta de las Nazarenas representa el lado más sobrio y elegante de la decoración navideña de la ciudad. Rodeado de arquitectura colonial y espacios patrimoniales, este árbol está diseñado para integrarse de forma armoniosa con su entorno. Es ideal para caminatas nocturnas tranquilas dentro del Centro Histórico, mostrando una expresión más serena de la Navidad en Cusco.

Árbol de Navidad de la Plaza de Santiago
Contrariamente al Centro Histórico, el árbol de Navidad de la Plaza de Santiago ilustra el aspecto más popular y comunitario de la Navidad de Cusco. Este suele ser uno de los árboles más grandes y coloridos de los distritos cusqueños, donde conviven las actividades barriales. Así, la plaza conviene repleta de música, comida y familias muchas veces enteras, en medio de una secuencia de niños alrededor del árbol de Navidad. Para los habitantes de Cusco, la Navidad se vive de forma más próxima y festiva, evidenciando el fuerte sentido de comunidad que atraviesa a los barrios tradicionales de la ciudad. Visitar este árbol de Navidad permite, de la misma manera, evidenciar cómo la Navidad se desborda del centro turístico, y se adentra en la vida cotidiana de los cusqueños.

Nacimientos en Cusco: La Ciudad Convertida en Pesebre
Los nacimientos son una de las expresiones más representativas y emotivas de la Navidad cusqueña. Más allá de la decoración, cada pesebre refleja una forma particular de entender la fe, la identidad y la historia local. Durante el mes de diciembre, Cusco se transforma en una ciudad–pesebre, donde el Nacimiento está presente no solo en espacios religiosos, sino también en museos, plazas públicas y hogares familiares.
A diferencia de otros lugares, los nacimientos en Cusco integran elementos propios del mundo andino. La iconografía cristiana se adapta al paisaje local, incorporando animales nativos, arquitectura tradicional y vestimenta regional. Este enfoque convierte a cada nacimiento en una manifestación viva del sincretismo cultural que define cómo se celebra la Navidad en la sierra.
Nacimientos Monumentales en las Plazas
Uno de los espacios más destacados para apreciar nacimientos de gran formato es la Plaza de Armas de Cusco. Aquí se instalan pesebres monumentales que llaman la atención por su tamaño y nivel de detalle. Las escenas suelen representar el nacimiento de Jesús en un entorno andino, con casitas de adobe, montañas de fondo y llamas reemplazando a los camellos tradicionales.
Las figuras del pesebre suelen vestir textiles andinos, ponchos y polleras, o incluso trajes inspirados en danzas tradicionales del Cusco. Este enfoque no solo embellece la escena, sino que refuerza la idea de que el mensaje navideño se adapta a la realidad cultural de la región.
Otros distritos, como Distrito de Santiago, también presentan nacimientos creativos en plazas y espacios comunitarios. Estos suelen integrarse con luces navideñas, árboles decorados y actividades barriales, generando un ambiente festivo donde vecinos y visitantes se reúnen para compartir y contemplar las escenas del Nacimiento.
Además de las plazas, muchas iglesias del Centro Histórico instalan nacimientos elaborados que complementan la decoración interior. En algunos casos, estos pesebres se acompañan de música sacra, villancicos andinos o representaciones simbólicas que refuerzan el carácter espiritual de la Navidad.
Recorrer los nacimientos en Cusco es más que una actividad visual: es una forma de comprender cómo la fe cristiana ha sido reinterpretada a lo largo del tiempo, dando lugar a una Navidad profundamente arraigada en la identidad andina y en la vida cotidiana de la ciudad.

Cenas Navideñas en Cusco: Tradición Familiar y Fiesta Gastronómica
La gastronomía es un elemento central de la fiesta de la Navidad cusqueña, especialmente en la noche del 24 de diciembre. La cena de Nochebuena es una ocasión para el encuentro familiar, el agradecimiento y celebración. La comida ha sido siempre en este contexto no sólo alimentación, sino el alimento que sirve para rememorar lazos y tradiciones que han sido transmitidas de generación en generación. En el Cusco, esta cena se presenta como un encuentro entre recetas ancestrales con las recetas más recientes, lo que viene a expresar, de hacerse necesario su reconocimiento, la cultura changante.
De hecho, en muchos de los hogares, la preparación a la cena viene desde temprano. Las cocinas de los hogares se llenan de intensos olores, las familias se ponen de acuerdo en la forma de compartir las etapas de las tareas a seguir y la mesa deviene en el punto en que culminan los encuentros que permitirán ir a la misa de gallo y a las celebraciones de brindis más allá de medianoche.
Lechón y Pavo en la Mesa Navideña
En paralelo, el pavo de Navidad ha ido ganando espacio en la mesa cusqueña, sobre todo en familias urbanas y en restauración en las que se celebran cenas especiales de Navidad. El pavo convive hoy con el lechón, manifestando cómo la Navidad en Cusco es una mezcla de costumbres ancestrales y otras actuales que surgen bajo una óptica más contemporánea, pero sin perder su esencia cultural.

Chocolate Caliente y Panetón
Una vez llegada la medianoche, uno de los rituales más esperados por adultos y niños es el compartir chocolate caliente junto con el panetón. El chocolate cusqueño se elabora, en muchas ocasiones, a partir de cacao de Quillabamba, que se reconoce por su ligero olor y sabor intenso. Espeso y caliente, se convierte en el mejor aliado contra el frío de la sierra durante la noche.
Este compartir el chocolate caliente con el panetón no caracteriza solamente el momento familiar. En los lugares de encuentro, plazas y barrios, los vecinos y forasteros comparten chocolate y panetón con amabilidad y cercanía. Es común observar a las personas dando una taza de chocolate caliente a conocidos y desconocidos en las calles, amigos de todos los días, estratificando el concepto de comunidad que caracterizan la Navidad cusqueña.
Más allá del gusto del chocolate con panetón, el chocolate caliente constituye la unión, el abrigo y la solidaridad, es el final feliz de la cena navideña y su característica principal es quedar marcado como uno de los momentos más bellos que traen aquellos que viven la Navidad en Cusco, donde la comida con el chocolate caliente constituye una expresión amical y entrañable por las tradiciones.

Celebración a Medianoche y Fuegos Artificiales
La Navidad cusqueña logra su máximo esplendor a la medianoche del 25 de diciembre cuando el momento de la celebración pasa de los hogares a las calles y plazas. Termina la Misa de Gallo, termina la cena de Nochebuena, las familias van saliendo a la misma hora a compartir el inicio de la Navidad en el ambiente festivo que recorre todos los rincones de la ciudad.
Misa de Gallo: El Inicio Espiritual de la Navidad
La Navidad cusqueña comienza de forma solemnemente trágica y profunda en la Misa de Gallo, llegada vigesimocuarta del mes de diciembre a la medianoche. Después de la cena de Nochebuena, muchas familias debían asistir a las iglesias para conmemorar el nacimiento de Jesús contribuyendo al mismo clima de recogimiento, entrega y devoción.
La misa, acompañada de cantos religiosos y villancicos, era el momento del clímax espiritual de la celebración. El sonido de las campanas anunciaba el inicio de la Navidad y verdadero valor religioso del mismo. En una ciudad como Cusco, donde coexistían la fe y la tradición en la vida diaria.

Luces y Fuegos Artificiales: Celebración en Calles y Plazas
Finalizada la misa, la celebración se alcanza en las calles y plazas de la ciudad, y a partir del momento en que el reloj dio las doce de la medianoche del día 24, los cielos de Cusco se iluminarán por los fuegos artificiales que estallarían en los distintos barrios y cerros vecinos dando paso a la celebración colectivamente.
La Plaza de Armas de Cusco se convierte en uno de los espacios de mayor encuentro en el que los locales y los forasteros nos intercambiamos abrazos, brindamos con la tradicional bebida y nos deseamos paz y prosperidad. La mezcla luminosa de fuegos artificiales, música improvisada y alegría compartida da como resultado una atmósfera peculiar que permite presentir el espíritu festivo de la Navidad en nuestra sierra.
Aún más allá de ese espectáculo visual, este momento representa renovación y esperanza, ya que es la medianoche el inicio de un nuevo ciclo vivido colectivamente, todo Cusco parece latir al mismo ritmo en el cielo andino.

Chocolatadas Solidarias: El Espíritu Comunitario de la Navidad en Cusco
Pero una de las actitudes más genuinas de la Navidad en Cusco se expresa en las solidarias chocolatadas, actividades que se llevan a cabo durante todo el mes de diciembre y que reflejan el gran sentido de comunidad que une a esta ciudad. Barrios, colegios, parroquias, asociaciones de vecinos y todo tipo de organizaciones locales se movilizan para preparar y compartir chocolate caliente con panetón con los niños y sus familias, tanto en las zonas urbanas como en las comunidades cercanas a Cusco.
Estas actividades suelen ir acompañadas de villancicos, juegos, pequeñas actuaciones y entrega de regalos, por lo que constituyen una oportunidad para reunirse y divertirse, especialmente pensadas para los más pequeños. Más allá de la celebración, las chocolatadas refuerzan los lazos sociales y fortalecen el sentido de pertenencia, ya que los vecinos y voluntarios se reúnen para cocinar, recaudar fondos y organizar hasta el último detalle con un objetivo común: compartir.

Una clara muestra de este solidario espíritu es la labor que desarrolla Uros Expeditions en la campaña navideña, llevando la alegría y la compañía de niños y niñas de las comunidades altoandinas en la forma de las campañas navideñas y actividades en Lares y sus alrededores en Cusco. En éstas, el equipo desempeña juegos, canciones navideñas y un momento de cercanía a las familias, poniendo en valor la importancia del encuentro humano más allá de cualquier regalo material. Celebrar la Navidad de esta forma, entregando tiempo, presencia y sonrisas, se ha transformado en una expresión genuina de este momento, reforzando así principios como la solidaridad, la empatía y la gratitud que hacen definida la Navidad en Cusco.

Villancicos en Cusco
Los villancicos son parte de las costumbres navideñas de Cusco, y de los ritos religiosos y comunitarios vividos durante la celebración del mes de diciembre. Con los villancicos se anuncia el nacimiento de Jesús, pero también se expresan sentimientos de alegría, esperanza y fraternidad, propios de la Navidad en la sierra.
En contraposición a lo que ocurre en otras tradiciones de villancicos, en Cusco la interpretación de los villancicos incluye algunos elementos de la cultura andina. Las letras suelen ser interpretadas en español y en quechua, y tienen como tema el paisaje, la vida comunal y la espiritualidad de la zona.
Los villancicos cusqueños son interpretados con la intervención de los instrumentos andinos como el charango, la quena, la guitarra y el bombo, generando un tipo de sonido cálido y profundo que acompaña en las misas, en las procesiones, en las ferias navideñas y en las chocolatadas solidarias. Esta música sencilla y cercana refuerza el carácter comunitario y tradicional de la Navidad en Cusco.

Consejos Prácticos para Vivir la Navidad en Cusco
| Aspecto | Consejo |
| Planificación | Organiza tus recorridos con anticipación, especialmente entre el 22 y el 24 de diciembre, cuando el Centro Histórico está más concurrido por el Santurantikuy y las celebraciones principales. |
| Horarios | Recorre plazas y árboles de Navidad después de las 7:00 p.m., cuando las luces están en su máximo esplendor. |
| Clima | Lleva ropa impermeable y abrigo; diciembre es temporada de lluvias y las noches en Cusco suelen ser frías. |
| Calzado | Usa zapatos cómodos y antideslizantes para caminar por calles empedradas, sobre todo si llueve. |
| Dinero | Ten efectivo en soles para compras en ferias, artesanos, puestos de comida y actividades comunitarias. |
| Altura | Si recién llegas a Cusco, tómate el primer día con calma, mantente hidratado y evita esfuerzos intensos. |
| Respeto cultural | Respeta las tradiciones locales durante el Santurantikuy, ceremonias religiosas y celebraciones barriales. |
| Fotografía | Pide permiso antes de fotografiar a artesanos, nacimientos o personas, y evita interrumpir actos religiosos. |
Navidad en Cusco, una Fiesta Viva en el Corazón de la Sierra
La Navidad en Cusco es mucho más que una celebración de carácter religioso. Es una fiesta viva que revela la manera en que se celebra la Navidad en la sierra peruana, además de fe, arte, comunidad y memoria cultural. Entre Santurantikuy, los árboles iluminados, los nacimientos, las cenas familiares, el chocolate con panetón, las chocolatadas solidarias y los fuegos artificiales, Cusco muestra una experiencia muy profunda y auténtica en la que queda impreso con huellas todos aquellos que la visiten.
¿Puedo Visitar Machu Picchu Durante la Navidad?
Para muchos viajeros, surge la inquietud de saber si es factible unir la Navidad en Cusco con la llegada a Machu Picchu. La respuesta es que sí: el santuario abre en la temporada navideña y también el 24 y el 25 de diciembre, con la normalidad habitual.
Visitar Machu Picchu en estas fechas trae particularidaresa considerar ya que diciembre significa la llegada de la temporada de lluvias, de manera que son comunes las mañanas nubladas o con lloviznas intermitentes, un paisaje más verde, más intenso. Por otro lado, la afluencia de público suele ser inferior a la de la temporada alta, por lo que la experiencia es más suave y menos congestionada.
Preguntas frecuentes sobre la Navidad en Cusco
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Puedes visitar el Santurantikuy, recorrer los nacimientos y árboles de Navidad, asistir a la Misa de Gallo, disfrutar del chocolate con panetón y vivir las celebraciones nocturnas en plazas y barrios.
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Cusco en diciembre es festivo y cultural. Es inicio de la temporada de lluvias, con paisajes verdes, noches frías y menos turistas que en temporada alta.
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Es una mezcla de tradiciones andinas y fe cristiana, con ferias artesanales, villancicos, cenas familiares, chocolatadas solidarias y fuerte espíritu comunitario.
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Sí, vale la pena visitar Machu Picchu en diciembre. El sitio permanece abierto durante la Navidad, incluidos el 24 y 25 de diciembre. Aunque es temporada de lluvias, el paisaje está más verde y la afluencia suele ser menor que en otros meses. Con buena planificación, ropa impermeable y reservas anticipadas, la experiencia puede ser muy especial y diferente a la temporada alta.